Escrito por: Laura Ponce

El duelo un camino de crecimiento

“El duelo es tan natural como llorar cuando te lastimas, dormir cuando estás cansado, comer cuando tienes hambre y estornudar cuando te pica la nariz. Es la manera que tiene la naturaleza de sanar un corazón roto”.
Doug Manning

Cuando perdemos a un ser querido entramos en un proceso de duelo. Este proceso, aunque natural y muy necesario para adaptarnos a la nueva realidad, es duro y doloroso, y solo las personas que lo sufren saben la cantidad de emociones, sentimientos y pensamientos que se ponen en juego durante el tiempo que lo vivimos.

La persona que afronta el duelo lo hace individualmente, pero dentro de un contexto familiar, social, laboral, etc. Por lo que el entorno influye directamente en cómo andamos este camino. Sin embargo, en ocasiones, por mucha gente que haya a nuestro alrededor, la persona en duelo siente una profunda soledad y una sensación de incomprensión, a veces difícil de gestionar.

Si estás en duelo sabrás que, en ocasiones, el entorno con la mejor intención te apremia a que estés bien, evitan hablar del dolor, e intentan que te entretengas, que no pienses, que te distraigas… En definitiva: que no conectes con tu dolor. Y lo cierto es, que probablemente, esto te puede provocar que te sientas incomprendida, incluso que llegues a aislarte para no verte en la obligación de disimular y fingir un estado que no es el tuyo. Todo esto, al final, acaba complicando el duelo y provocándote un gran agotamiento y desazón y no hace más que añadir dolor a tu proceso.

Por las características del duelo y la influencia del entorno, muchas veces nos vemos con la necesidad de recibir una ayuda profesional que nos permita gestionar mejor este momento vital en el que estamos. El objetivo de un proceso de terapia psicológica es ofrecerte un espacio seguro donde puedas darte el permiso de expresar todo aquello que sientes; ya sea: rabia, tristeza, culpa y ese sin fin de emociones y pensamientos que te inundan en estos momentos, sin tener que disimular ni fingir, y sobretodo, sin que te sientas juzgado por ello. Será un espacio en el que poco a poco conseguirás recordar a tu ser querido no desde el dolor y la tristeza sino desde el amor.

Y por encima de todo será un espacio para ti, donde podrás reconstruirte a partir de tu dolor, porque cuando perdemos a alguien importante, no solo perdemos a la persona, sino también perdemos algo de nosotros; lo que sentíamos al lado de esa persona, quienes éramos cuando estábamos con ella… El dolor puede ser tan intenso que puede poner en jaque aspectos importantes de nuestra identidad.

Por lo que el objetivo de un acompañamiento psicológico además de convertir la superación del duelo en un camino menos doloroso es generar la oportunidad para realizar un cambio profundo a nivel personal.

“Los grandes cambios siempre vienen acompañados de grandes sacudidas”
Anónimo